DANDO LUZ! Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre
que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento,
se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce. Se da cuenta
de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice: - ¿Qué haces Guno, tú ciego, con
una lámpara en la mano? Si tú no ves... Entonces, el ciego le responde: - Yo
no llevo la lámpara para ver mi camino.
Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria.
Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi... No solo es importante
la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse
de ella. Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por
otros, aunque uno aparentemente no lo necesite. Jorge Bucay "De la autoestima al
egoísmo" Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil... Muchas veces en vez de
alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás...¿Cómo? A través del desaliento, la
crítica, el egoismo, el desamor, el odio, el resentimiento... ¡Qué hermoso sería si
todos iluminaramos los caminos de los demás! Sin fijarnos si lo necesitan o no... Llevar luz
y no oscuridad... Si toda la gente encendiera una luz el mundo entero estaria iluminado y
brillaría día a día con mayor intensidad... Todos pasamos por situaciones difíciles
a veces. Todos sentimos el peso del dolor en determinados momentos de nuestras vidas. Todos
sufrimos en algunos momentos. Lloramos en otros. Pero no debemos proyectar nuestro dolor cuando
alguien desesperado busca ayuda en nosotros... No debemos exclamar como es costumbre: -La
vida es así...llenos de rencor, llenos de odio...No debemos. Al contrario, ayudemos a los demás
sembrando esperanza en ese corazón herido... Nuestro dolor es y fue importante pero se
minimiza si ayudamos a otros a soportarlo, si ayudamos a otro a sobrellevarlo... LUZ!...demos
luz.
Tenemos en el alma el motor que enciende cualquier lámpara, la energía que permite
iluminar en vez de oscurecer. Está en nosotros saber usarla. Está en nosotros ser Luz y no permitir
que los demás vivan en las tinieblas.
Balo Ortega unificacion@infosel.net.mx
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